Try it – Intentalo

burger-1156564_960_720

Written by: Tino Hernandez

If I told you the name of the restaurant you would immediately recognize it. They’re the ones who advertise that they have “endless fries.”

My wife and I were in the mood for a good hamburger and it was a clear choice where we would go. Once we received our wonderful looking hamburger and fries we prepared ourselves for the succulent flavors we were about to enjoy. It didn’t take long to realize that our fries were cold and stiff. I called out to the first nearby employee who as it turns out was the manager. After learning that our fries were cold he immediately rushed to the kitchen and within three minutes returned with two giant baskets full of fresh hot fries. One for my wife and one for me.

That manager could have simply brought out one basket or even another cup like the one holding the cold fries on my plate. That would have been enough for us. But he didn’t do that. He went beyond his duty to provide hot food and brought out, not only baskets of fresh and hot fries but, two heaping baskets of goodwill.

How many times each day do we have the opportunity to hand out heaping baskets of goodwill to one another but all too often fail to do so? How much better would our workplace, homes and organizations be if we all took the time and put in the effort to serve heaps of goodwill to one another? Even if the recipient of that goodwill is getting more than she asked for, paid for, or deserves.

Goodwill. Try it. You might just like it.


 

Si te dijera que el nombre del restaurante lo reconocería inmediatamente. Ellos son los que anuncian que tienen “un sinfín de papas fritas.”

Mi esposa y yo estábamos en el humor para una buena hamburguesa y fue una elección clara que iremos a este restaurante famoso. Una vez que recibimos nuestra hamburguesa de mirada maravillosa y papitas fritas nos preparamos para los sabores maravillosos cuales íbamos a disfrutar. No pasó mucho tiempo sin embargo al darse cuenta de que nuestras papitas fritas estaban frías. Llamé al primer empleado cerca. Como resulta que él era el gerente. Después de saber que nuestras papitas fritas estaban frías que de inmediato corrió a la cocina y dentro tres minutos regreso con dos canastas gigantes de papitas fritas calientes y frescas. Uno para mi esposa y uno para mí.

Eso gerente podría simplemente haber llevado una canasta o incluso otra taza como la que detenía las papitas frías sobre mi plato. Eso fuera sido suficiente para nosotros. Pero no lo hizo. Él fue más allá de su deber de proporcionar comida caliente y fresca y llevado a cabo, no sólo las canastas  de patatas fritas frescas y calientes pero, dos canastas colmadas de buena voluntad.

¿Cuántas veces al día tenemos la oportunidad de entregar canastas colmadas de buena voluntad entre sí, pero con demasiada frecuencia no lo hacemos? Cuánto mejor sería nuestro lugar de trabajo, hogares y organizaciones si tomamos el tiempo y poner en el esfuerzo para servir un montón de buena voluntad a los otros? Incluso si el receptor recive’ más de lo que pidieron, por lo que pagaron o merece?

Buena voluntad. Pruébalo. Es posible que le guste.

 



Categories: Posts

%d bloggers like this: