My First Success! – Mi Primer Exito!

 

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Written by: Tino Hernandz

I want to tell you a story about an experience I had with my first business.  I began a janitorial business back in 2003 and by mid 2004 it had grown beyond my wildest dreams!  Although the business was good to me I was discouraged at the turnover.  The janitorial industry is plagued with high turnover rates.

I had been approached by an individual in late 2005 wanting to purchase my small business and I just kept putting him off.  Then in the fall of 2006 he caught me on a particularly exciting day.  My wife and I were going on vacation to San Antonio Texas. We loved San Antonio for its great weather, awesome food and suburban feel.  By the end of 2006 we decided that we wanted to live in San Antonio and by 2007 we sold our fledgling business to this anxious buyer.

It didn’t take him but a year to lose everything we had built. But what broke my heart was that the core staff that had been loyal all of those years lost their jobs.  There was David who when he came to us was so beaten down by life and low self esteem that he would only speak in short sentences while looking at the ground.  There was Kathy, Julie and Norma who lived in a homeless shelter when they came to work with us.  They were able to find apartments and take care of themselves through the business we all ran together.  There were single moms making ends meet and there was Stewart.  Stewart was a man in his late 50’s who had been at the top of his game years before.  He was degreed and a honest family man.  Until one day in a awful car accident he lost his wife and family.  Stewart hadn’t worked in years until he found us.

Then there were my faithful managers.  I couldn’t have made it without them.

I tell you all of this not because a business was lost and squandered.  I tell you this because  I came to the realization that a business is not a company name, a service, or a product.  It’s people.  I came to realize that I didn’t sell my business…I sold my people, my friends, my helpers. Had the new owner been a success I’m sure I would feel differently, but it wasn’t to be.

The same holds true for the businesses that employ us.  Those businesses are made up of people who have families, friends, dreams and goals.  Let’s remember that next time we’re in conflict with one of our workmates.  Smile and remember that they, like you, have feelings too.

Tino H.

 

Quiero contarles una historia acerca de una experiencia que tuve con mi primer negocio. Empecé un negocio de limpieza en el año 2003 y, a mediados de 2004 había crecido más allá de mis sueños!  A pesar de que el negocio fue bueno para mí estaba desanimado en el volumen de trabajadores que solamente estaban un corto tiempo. La industria de la limpieza está plagado de altas tasas de rotación de empleados.

Yo había sido contactado por un individuo a finales de 2005 que quiera comprar mi pequeña empresa y yo sólo lo mantuvo posponiendo. Luego, en el otoño de 2006 me atrapó en un día especialmente emocionante.  Mi esposa y yo íbamos de vacaciones a San Antonio Texas.  Nos encantó San Antonio por su buen clima, comida increíble y la sensación suburbana.  A finales de 2006 decidimos que queríamos vivir en San Antonio y en 2007 vendí el negocio a este comprador ansioso.

No le llevó más que un año de perder todo lo que habíamos construido. Pero lo que rompió mi corazón era que el personal de base que habían sido leales todos esos años perdieron su empleo.  Hubo David que cuando vino a nosotros por lo que fue golpeado por la vida y la baja autoestima que sólo hablaría con frases cortas mientras miraba sobre el suelo. Hubo Kathy, Julie y Norma que vivía en un refugio cuando llegaron a trabajar con nosotros.  Ellas fueron capaces de encontrar apartamentos y cuidar de sí mismos a través de la empresa qual todos corríamos juntos.  Había madres solteras sobreviviendo hasta el fin de mes y luego había Stewart.  Stewart era un hombre de unos 50 años que había estado en la parte superior de su juego antes.  Era de educación y titulado y un hombre de familia honesta. Hasta que un día, en un accidente de tráfico horrible perdió a su esposa y su familia. Stewart no había trabajado en años hasta que nos encontró en nuestra impresa.

Luego estaban mis fieles gerentes.  No podría haber hecho tanto sin ellos.

Te digo todo esto no porque una empresa se perdió y desperdició.  Te digo esto porque llegué a la conclusión de que una empresa no es un nombre, un servicio o un producto. Una empresa se construye de gente. Me di cuenta de que yo no vendí mi negocio … Vendí mi gente, mis amigos, mis ayudantes.  Si el nuevo propietario ha tenido éxito estoy seguro de que iba a sentir me de manera diferente, pero no fue así.

Lo mismo es cierto para las empresas que nos contratan. Esas empresas están formadas por personas que tienen familias, amigos, sueños y metas. Recordemos a la próxima vez que estemos en conflicto con uno de nuestros compañeros de trabajo. Sonreír y recordar que, como usted, también tienen sentimientos.

Tino H.



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